05/03/2018

Igualdad y tributos. María Angeles Guervós Maillo

Nos encontramos ante la materia tributaria, es decir la que analiza o trata de los ingresos y de los gastos públicos. Pagamos tributos para colaborar con los entes públicos que nos prestan servicios públicos financiando esos gastos públicos. ¿Existen aquí problemas de igualdad o los tributos están al margen del sexo de los contribuyentes? ¿Existe la discriminación fiscal por razón de género? Pues hemos de decir, en la brevedad de estas líneas, que no existe tal problema si hablamos de individuos independientes, solteros, sin hijos, pues todos pagamos los mismos tributos sin atender a razones de sexo. Pero, si hablamos de una mujer, trabajadora y sobretodo con hijos o ascendientes a su cargo, pues sucede que comienzan los “problemas”: trabajo, jornada parcial,deducciones Impuesto sobre la renta de las personas físicas, bonificaciones a empresas en Impuesto sobre Sociedades. Todo un galimatías jurídico tributario para proteger lo que la Constitución y las directrices europeas nos piden. En España la protección social, jurídica y económica de la “familia” se consagra en el artículo 39.1 de la Constitución Española, precepto cuyo contenido debe ponerse en relación con el mandato constitucional del artículo 9.2, que atribuye a los poderes públicos el deber de promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas, y remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud facilitando la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.